El paracaídas educativo es una pieza redonda de tela multicolor que se utiliza para jugar al aire libre. Muy útil en guarderías, clases de gimnasia o fiestas infantiles, este juguete tiene la gran ventaja de ser versátil, tanto en cuanto a los juegos que permite como a las edades para las que es adecuado.
Si aún no has oído hablar del paracaídas, hoy conocerás este juguete educativo que hace el aprendizaje más especial para los niños y más práctico para cualquier educador.
Juegos para jugar con paracaídas
Los juegos con paracaídas educativos son una forma muy divertida de entretener y divertir a los niños. Además, proporcionan momentos de actividad física, ejercitan la concentración y les ayudan a desarrollar habilidades de trabajo en equipo y cooperación.
El gato y el ratón
De rodillas, los niños se colocan en cada extremo del paracaídas, moviéndolo vigorosamente. Un niño se coloca encima (el gato), mientras que el otro se coloca debajo (el ratón). El objetivo es que el gato encuentre al ratón. Sin embargo, la tarea se dificulta porque el resto del grupo intenta ocultar a su compañero moviendo el paracaídas.
Ensalada de fruta
En este juego, a cada participante se le asigna el nombre de una fruta. Contando hasta tres, el profesor/educador/monitor dice los nombres de dos de estas frutas. Una vez que identifican sus nombres, los dos participantes deben intercambiar posiciones con su compañero, arrastrándose rápidamente bajo un paracaídas.
Pelota que rebota
Coloquen unas pelotas de plástico ligeras en el centro del paracaídas. Los niños deben balancear el paracaídas hacia arriba e intentar que las pelotas reboten lo más alto posible. Pueden contar cuántas veces logran rebotar las pelotas antes de que caigan.
Rueda de nombres
Pida a los niños que sostengan el paracaídas y se paren a su alrededor. Cada niño sostiene un asa. Luego, uno de ellos, en el centro del paracaídas, gira y dice el nombre de otro niño. Ese niño debe correr al centro del paracaídas y cambiar de lugar con su amigo.
Los niños levantan el paracaídas hasta la cintura y lo balancean, creando olas. Pueden intentar caminar por el espacio limitado entre el paracaídas y el suelo, como si estuvieran surfeando las olas.
Al escondite
Esparce objetos pequeños, como conos de colores, sobre el paracaídas. Luego, los niños deben agitarlo de arriba a abajo, haciendo que los objetos reboten y se escondan en el entorno. Después, los niños deben intentar encontrarlos y recogerlos mientras el paracaídas está en el aire.
¿Has usado este juguete tan especial con tus hijos? Si es así, cuéntanos qué te pareció en los comentarios.
Puedes comprobar el paracaídas aquí.
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