Nuno Martins es un mentor y coach educativo que escribió su libro "Educar Positivamente" luego de realizar sesiones de capacitación educativa en todo el país.
El autor desarrolló una metodología basada en un enfoque más positivo de la educación, transformando significativamente su relación con sus hijos y el entorno del hogar.
El Mundo de la Educación conversó con Nuno Martins, quien presentó su libro con más detalle y nos ayudó a comprender su metodología de enseñanza en la práctica. A lo largo de la entrevista, se plantearán preguntas relacionadas con la educación infantil, presentando problemas y situaciones reales que pueden ayudar a resolver situaciones difíciles para padres, educadores y docentes.
1. ¿Cuáles fueron las principales motivaciones e inspiraciones que llevaron a Nuno a escribir este libro?
El libro «Educar Positivamente» surgió de forma natural tras las capacitaciones que impartí por todo el país. La idea era compartir con padres y educadores, de forma más sistemática, muchas de las estrategias y herramientas prácticas de la Disciplina Positiva, de forma sencilla y accesible. Una especie de guía de referencia para usar cuando sea necesario.
2. En su libro, Nuno analiza la importancia de la educación positiva, aplicando un enfoque más positivista a la educación. ¿Cuáles son los pilares que considera esenciales para una educación positiva?
Primero, es importante reflexionar sobre cómo educamos y sus respectivos resultados. Hoy en día, tendemos a oscilar entre dos modelos educativos extremos: el autoritarismo —donde a menudo repetimos los patrones de lo que nos hicieron en la infancia— y la permisividad, fruto del ritmo frenético de vida, donde el agotamiento a menudo nos lleva a ceder y a ignorar ciertos comportamientos y actitudes. Solo reflexionando sobre esto nos daremos cuenta de dónde estamos, para que podamos iniciar de forma más consciente el proceso de cambio. Esto no es fácil, porque nos exige salir de nuestra zona de confort, y no siempre podemos o estamos disponibles para hacerlo.

3. Como mentor/coach, ¿has visto cambios significativos en la aplicación de estas metodologías de Educación Positiva?
¡Por supuesto! Los comentarios de otros padres y educadores han sido increíbles. Me han contado el impacto positivo que las estrategias y herramientas de Disciplina Positiva han tenido en sus relaciones con sus hijos/alumnos, construyendo relaciones basadas en el respeto mutuo, la cooperación y el apoyo mutuo.
4. Desde que comenzó a aplicar un nuevo enfoque en la crianza, ¿ha sentido que le ha ayudado a construir una relación más sana y cercana con sus hijos?
Sí, la diferencia es muy significativa. Hay un claro antes y un después de la Disciplina Positiva en mi relación con mis dos hijos, que ahora tienen 9 y 13 años. Empecé a aplicar este método educativo cuando tenían 2 y 6 años, y desde entonces nuestra relación ha cambiado mucho, para mejor. Funcionamos como un equipo, nos respetamos y crecemos juntos cada día. Esto no invalida mi rol como educadora; al contrario, es muy fuerte, pero no necesito gritar, golpear ni castigar para ser escuchada y respetada.
5. En ocasiones, los padres pueden enfrentar desafíos y dificultades al implementar una crianza positiva. ¿Cuáles son algunas de las principales barreras que pueden encontrar y cómo pueden superarse?
Hay cinco errores comunes que padres y educadores cometen al iniciar una crianza positiva. El primero es pensar que siempre pueden ser pacientes y aplicar fácilmente las estrategias y herramientas. Tendrían que ser máquinas para lograr esa perfección… Somos humanos, siempre tendremos momentos más difíciles, días más complicados, fracasaremos y cometeremos errores… ¡Pero los errores son oportunidades fantásticas para aprender! El segundo error es centrarse solo en lo positivo y olvidar la importancia de las reglas, los límites y las rutinas. Si esto sucede, estaremos siendo permisivos y no una crianza positiva. Será lineal, con avances y retrocesos. Porque los niños tenderán a probar nuevos métodos porque les resultan extraños.
6. Lidiar con las rabietas siempre es un reto para cualquier educador. Considerando tu experiencia, ¿cuáles serían las estrategias más efectivas para abordar estas conductas?
Las rabietas son principalmente un reflejo de la inmadurez del cerebro infantil, que aún se está desarrollando. Por ello, el niño aún no es capaz de autocontrolarse, gestionar sus impulsos, manejar sus emociones ni verbalizar sus pensamientos y sentimientos eficazmente. Si incluso nosotros, los adultos, con nuestros cerebros maduros, no siempre logramos esto, ¿qué pasa con los niños? A menudo les exigimos que sean miniadultos, y esto suele tener resultados negativos, potencialmente devastadores para su autoestima. Por otro lado, una rabieta es una forma de llamar la atención y puede tener un mensaje asociado: una necesidad que satisfacer, por ejemplo. Es necesario estar atento y conocer bien al niño. Una de las estrategias más efectivas para abordar las rabietas a una edad temprana es cambiar el enfoque, redirigiendo al niño sacándolo del lugar de la rabieta e intentando calmarlo en otro lugar con un juego, una tontería, etc., antes de corregir el comportamiento, sin culpa ni juicio.

7. Con los avances tecnológicos y la estandarización del uso de dispositivos electrónicos desde una edad muy temprana, los niños están expuestos a las pantallas durante muchas horas. ¿Considera esta una forma de que los padres se evadan y disfruten de momentos más tranquilos en casa?
Es fácil culpar a los padres, quienes a menudo tienen vidas complicadas y poco tiempo para descansar. Creo que la mayoría de los padres hacen lo mejor que pueden con las herramientas que tienen. Es cierto que pasar mucho tiempo frente a una pantalla puede ser perjudicial, pero la tecnología no debería verse como un problema, ya que también aporta cosas positivas. Es legítimo que los padres den a sus hijos una tableta o un teléfono móvil de vez en cuando para que tengan esos momentos de tranquilidad en casa; el problema es cuando lo hacen sistemáticamente… En ese caso, también afecta la relación; los niños tienden a aislarse en el mundo virtual, y a medio o largo plazo, esto puede tener consecuencias muy negativas a varios niveles.
8. ¿Cree que nos dirigimos hacia un futuro en el que los niños pueden volverse más dependientes de los dispositivos electrónicos, lo que dificultará aún más la educación?
La tecnología llegó para quedarse y cada vez es más avanzada. Es inevitable. Lo que me parece necesario es un mayor equilibrio, invirtiendo en tiempo de calidad en familia, fuera de casa y sin dispositivos electrónicos. Nada reemplaza estos momentos, que crean recuerdos para siempre.
9. ¿En su opinión, las nuevas tecnologías y redes sociales perjudican actualmente la forma de educar a los niños?
Las redes sociales me preocupan, sobre todo como padre, por la dificultad de supervisar lo que se comparte. Los niños y adolescentes no siempre tienen la capacidad de filtrar lo que podría ser beneficioso o perjudicial para ellos; necesitan la guía de un adulto. En las redes sociales, son más vulnerables a contenido dañino y a personas malintencionadas, por lo que es necesario que los padres estén atentos y presentes para prevenir estos problemas.

10. En el ámbito escolar, los niños a veces chocan entre sí. En este sentido, a los educadores/profesores les puede resultar difícil mantener la unidad de un grupo de alumnos. En su opinión, ¿cómo puede la Educación Positiva ayudar a desarrollar la unidad y la empatía?
Es natural que los niños a veces choquen entre sí; es una forma de socializar, y están poniendo a prueba sus límites, comprendiendo hasta dónde pueden llegar y aprendiendo. Estos conflictos son oportunidades de aprendizaje. Depende del adulto regular estas relaciones, que no siempre son fáciles. La Disciplina Positiva nos ayuda a poner a los niños en sintonía, validando las emociones de cada participante sin tomar partido y ayudándolos a encontrar una solución juntos. "¿Cómo puedes resolver el problema?" es un ejemplo de una frase que fomenta la autonomía en la resolución de conflictos, así como la unidad y la empatía, involucrando a todos en el proceso.
Con esta entrevista, pudimos aprender más sobre la disciplina positiva y esperamos ayudar a todos los padres, educadores y maestros a resolver algunas de las situaciones más difíciles con los niños. La metodología aplicada por el autor del libro "Educar a través de la disciplina positiva" ha sido un verdadero manual sobre cómo educar de forma amigable y saludable.
El Mundo de la Educación agradece la amabilidad y disponibilidad para esta entrevista al autor Nuno Pinto Martins, quien, como nosotros, demuestra una enorme pasión por la educación.
El libro "Educando Positivamente: Una Guía para Padres y Educadores" está disponible en librerías. Aproveche la oportunidad para aprender a educar positivamente.
